SEGURIDAD EN VUELO


 

DECÁLOGO DE SEGURIDAD EN PARAMOTOR

SEGURIDAD EN VUELO

QUÉ SON LOS FACTORES HUMANOS

QUÉ ES PILOTAR UN PARAPENTE

Esta pequeña guía sirve para proporcionarte el conocimiento de qué maniobras y formas de volar son manifiestamente peligrosas.

 

El paramotor es la forma más segura de volar que existe y la principal razón es su estabilidad y su baja velocidad.

Contrariamente a lo que pudiera pensarse respecto a que los problemas con el equipo sean la principal causa de accidentes (fallos del motor, plegadas en el parapente, frentes nubosos, etc), los más graves son causados por los propios pilotos volando parapentes en perfectas condiciones en zonas habituales de aterrizaje y despegue.

Afortunadamente esos accidentes son fácilmente evitables siguiendo unas simples reglas tales como las que aquí se presentan.

Lo primero de todo es OBTENER UNA BUENA INSTRUCCIÓN de un instructor con las mayores garantías y formación. Esto te proporcionará el conocimiento necesario para comprender el vuelo de un parapente, las cuestiones de seguridad a respetar, la correcta elección del equipo, el Reglamento de circulación aérea y los espacios aéreos en los que se puede volar y en los que no, además de la correcta aplicación práctica de los conocimientos que debes poseer.

Lo primero que debe ser entendido es la relación entre energía y daños, a más energía (velocidad) más daños. Una colisión a 50 km/h es cuatro veces más peligrosa que otra a 25 km/h. Esta es la diferencia de chocar contra algo viento en cara o viento en cola con una brisa de 13 km/h.

 

CABLES ELÉCTRICOS

Todo lo peor puede ocurrir cuando se vuela demasiado bajo. Está claro que todo vuelo comienza y termina en el suelo pero si un piloto asciende tras despegar al menos a 75 metros de altura, la mayor parte de los riesgos pueden ser evitados.

Incluso a baja velocidad la posibilidad de chocar contra un cable eléctrico existe, pero el riesgo se evita si se cruzan las líneas con suficiente altura de seguridad por encima de los cables. Ten en cuenta que en la mayoría de los choques con cables, es la caída que sigue al choque lo que produce la mayor parte de los daños a pesar de que la electrocución es ciertamente posible. Con la mayoría de voltajes que circulan por las líneas de alta tensión, la vela y los cordinos pueden ser conductores de la electricidad.

En la mayoría de los accidentes por choques con cables los pilotos estaban volando en zonas conocidas y habituales pero no vieron los cables a tiempo. Cuando se cruce una línea eléctrica se ha de pasar sobre la vertical de los postes y nunca con una trayectoria perpendicular a los cables sino con 45º respecto a ellos.

 

VUELOS RASANTES

Algunos no resisten el encanto de volar bajo. Si es tu caso, aquí tienes algunos consejos para minimizar los riesgos.

NUNCA vueles viento en cola a poca altura sobre el suelo.

Cualquier error de cálculo, obstáculo inadvertido o fallo de motor será muchísimo más dañino y peligroso. La diferencia de velocidad entre volar bajo viento en cara a viento en cola puede ser la diferencia de sufrir un simple arrastrón o sufrir graves traumatismos. La alta velocidad sobre el suelo supone tener mucho menos tiempo de reacción ante cualquier contingencia.

Otro riesgo poco conocido es una poderosa ilusión relacionada con el aumentado radio de giro en un giro viento en cola. Esta ilusión, algunas veces llamada “el demonio del viento en cola”, ocurre porque el piloto percibe el poco grado de giro sobre el suelo y aplica mucho más freno para hacerlo parecer más “normal”. Ascendiendo y volando al menos a 75 metros mientras vas viento en cola evitarás esa ilusión y sus graves riesgos.

 

MANIOBRAS ABRUPTAS

Un piloto novel maniobra suavemente mientras gana confianza y adquiere destreza en el control del parapente. Poco después consigue más confianza y los giros suaves se transforman en abruptos (wingover). En este punto el riesgo de sufrir un grave accidente aumenta dramáticamente. Haciendo las maniobras cerca del suelo el riesgo sube como un cohete así como la gravedad del accidente que no perdonará el error.

¡El único y más elevado riesgo de sufrir un accidente mortal en un paramotor tiene lugar al hacer una maniobra fuerte o acrobática cerca del suelo!

Esto está demostrado desde hace mucho tiempo y debe ser recordado constantemente por el piloto.

 

ESPECTADORES

Un hecho muy llamativo es que la mitad de todos los accidentes mortales ha ocurrido volando con espectadores presentes.

Resiste la tentación de sobrepasar tus límites cuando estés volando enfrente de otros o con otros que te están mirando. Esto ocurre también cuando estás volando delante de otro que te está filmando, porque induce al piloto a exhibirse excediendo sus límites. 

 

METEOROLOGÍA Y TURBULENCIAS

La madre Naturaleza puede originar muchos accidentes. Hay sin embargo, algunas precauciones para minimizar su influencia:

--Evitar volar cerca del mediodía cuando las turbulencias inducidas por las térmicas pueden fácilmente sobrepasar tu habilidad para controlar el parapente. Vuela durante las tres primeras horas del día o durante las tres últimas.

--No vueles NUNCA bajo frentes nubosos, tormentas e incluso cúmulos potentes. Las cosas pueden cambiar súbitamente en tales condiciones.

--Infórmate de la meteorología para estar seguro de que no va a haber cambios significativos.

--Infórmate llamando a la Oficina de Información Aérea (AIS) del aeropuerto más cercano para conocer los NOTAMS que afecten al lugar en que vas a volar (has de conocer las restricciones al vuelo que existen allí para no infringirlas).

--Evita salir a volar con vientos fuertes. Si se levantan mientras estás volando, evita los rotores y sotaventos que producen los obstáculos del terreno ya que pueden plegar gravemente el parapente y dejarte caer al suelo. Un ejemplo de esto lo puedes ver en este video donde el piloto pasó olímpicamente de una de las reglas más importantes, no volar a sotavento de obstáculos cuando hace viento. ¡Aprender bien a volar es muy importante!

 

HÉLICES

La manera más segura de arrancar tu motor es una vez colocado en tu espalda, y mejor si lo puedes arrancar tu mismo sin ayuda de nadie.

Siempre comprueba antes de arrancarlo que el mando del gas está en posición ralentí comprobándolo también en la salida del carburador. Estate prevenido por si el motor arranca y sube de vueltas rápidamente de manera no deseada. Si lo arrancas en el suelo sujeta el motor por el chasis y no por los aros de protección. Nunca fuerces en vuelo la red de protección hacia atrás con brazos o manos ya que la hélice podría alcanzarlos.

Nunca trates de sentarte manteniendo los frenos en las manos mientras las usas para empujar la silla bajo tus piernas. Tampoco los sueltes descuidadamente pues podrían ser alcanzados por la hélice enrollando el freno y plegando el parapente.

 

EXCESO DE EMPUJE Y PAR MOTOR

Empujes muy altos producidos por motores excesivamente potentes provocan en el parapente aumentos del ángulo de ataque y por tanto aumentar la posibilidad de entrar en pérdida. Recuerda qué hacer si el parapente se cae hacia atrás en vuelo entrando en pérdida: Manos arriba y quitar la potencia al motor.

Otra complicación del empuje del motor es el efecto par motor en el que el motor trata de girar en sentido contrario a la hélice provocando un giro en la trayectoria del vuelo. Es peligroso aplicar mucho freno del lado contrario al giro provocado por el par motor. Es una sana costumbre aplicar los giros al mismo lado que el provocado por el par motor. El giro fuerte en sentido contrario al provocado por el par motor puede provocar meter en pérdida ese lado del parapente iniciando una caída vertical girando.

 

VOLAR SOBRE EL AGUA

Volar sobre el agua sin garantía que puedes planear hasta la costa es un peligro mortal si falla el motor. Al caer al agua has de soltarte del arnés inmediatamente antes y desnudarte para poder nadar.